miércoles, 28 de mayo de 2014

SESIÓN XVI/ Mayo 2014

Ciclo de poesía contemporánea en Vallecas: POéTIKAS en La esquina del Zorro. 
20:00H. 
Sesión XVI/ 23:05:2014.
Con: Raquel Ramírez de Arellano y Miguel Ángel Muñoz Sanjuán

Nueve meses ya, madre mía, cuando con el propósito de dinamizar la actividad cultural del barrio y en el intento de acercar la poesía a los vecinos, emprendimos este viaje a quién sabe qué parte. Desde entonces cuarenta y ocho poetas, dieciséis jornadas y un buen puñado de amigas y amigos que han venido presenciado este ciclo de poesía contemporánea en el barrio de Vallecas, en la librería La esquina del zorro, dedicado a la palabra como reflejo de nuestros pensamientos y sentimientos, como conducto para la comunicación. Como vehículo escoger la poesía, ese término tan ancho como versátil y tan complicado de definir, pero a la vez aquello que nos hace creer que suceden cosas, más allá de nuestro entendimiento; sin embargo en esa revelación, puede que esté el hallazgo o aquello capaz de hacer que empaticemos con la realidad que afecta a quién se nos muestra en esa exteriorización, que bien podría ser el estruendo de un silencio o el más necesario de los aullidos,  al otro lado de la seriedad y el decoro en las palabras. Construir un espacio de todas y todos, para el que hemos convocado a poetas y han venido; aunque a otros no les hemos llamado y han querido venir y vinieron, y algunos más vendrán; donde avisamos a unos cuantos más y no pudieron venir, y hubo otros tantos que no han querido venir, y, otros muchos, que ni fu ni fa, que no los habrá parecido ni buena ni mala idea, sino que los ha dejado indiferentes; en cualquier caso eventualidades y circunstancias con las que se ha de contar de antemano. 

La dificultad que conlleva un ciclo de poesía como POéTIKAS, reside en la misma complejidad de su estructura, en su ambiciosa propuesta de abarcar toda la exposición de ofertas en el abanico poético actual; encontrar, porque la buscamos, la paridad; invocar voces nuevas, algunas veces inéditas, y considerar las más reconocidas; sin olvidar el atender a los autores foráneos; y con todo ello, además, ofrecer todo el ejercicio de escritura en lo poético en la actualidad, desde lo social y político, hasta la acción y la vanguardia; pasando por la hermética y el minimalismo, la exactitud y el underground. En definitiva un mezcolanza que ha de llevarnos cada jornada a una nueva atención, muy diferente a la de un viernes pasado. Poetas que generosamente han ido pasando por aquí, quienes posibilitaron nuestro asombro. A los que agradecemos siempre su disposición. Que no han dejado de sorprendernos cada 15 días.

(C)La esquina del zorro
Es motivo de entusiasmo cuando muchos actores del mundo de la poesía se interesan por este espacio, te preguntan, te animan, te alientan a seguir; como fue el caso de Juan Carlos Mestre (Premio nacional de poesía 2009) que tiempo atrás mostraba, además de su afecto, interés por acompañarnos en una jornada de POéTIKAS. En esa disposición había que cuadrar un calendario, que finalmente conseguimos encajar; sin embargo, por eventualidades de última hora, no pudimos contar con su presencia. En cualquier caso y en vista de la aptitud que ha tenido con nosotros, le emplazaremos para más adelante, como también hicimos meses atrás con la poeta malagueña Isabel Bono, que por otras circunstancias tampoco pudo acompañarnos. La verdad es que había expectación por tener a Mestre en La esquina del zorro y fue una lástima, porque la compañía lo merecía. 


(C) Alberto García
Así pues con un poema de Nicanor Parra dimos la bienvenida a los asistentes la tarde del viernes 23 de mayo, y con Raquel Ramírez de Arellano y Miguel Ángel Muñoz Sanjuán ingeniamos el armazón de una nueva jornada; ante la imposibilidad de hacer, como acostumbramos, dos rondas por autor, su propuesta fue hacer una lectura mano a mano, con la pausa necesaria entre poema y poema, en la que se iba dialogando con los allí presentes, lo que permitió una dinámica ágil a la lectura y conceder un espléndido clima entre autores e interlocutores. Dos autores en el equilibrio de la experiencia y lo inédito; la larga trayectoria de uno, curtido en el ejercicio poético como pueda ser el caso de Miguel Ángel, y el salto a la primera publicación de Raquel; con un poemario al que ha llamado “Riego automático” y que va ha editar en breve la joven editorial madrileña Ártese quien pueda. De él nos ofrecería unos cuantos poemas esta tarde en POéTIKAS; no es una conclusión lógica y razonada, es más bien una sensación inconsciente y que por lo que hemos podido absorber de su lectura, a mí me dá que será uno de los poemarios del año y que habrá que tener muy en cuenta. Un libro, que a tenor por lo escuchado hoy, se desata en un entramado de imágenes con una fuerza asombrosa, a la que se le podría sumar la potencia de su lenguaje para trasladarnos a lo emocional, como una nueva vuelta de rosca hacia el interior, de una prosa poética con la capacidad de narrarse de adentro hacia afuera, y ensamblar eficazmente en la de vida de la palabra, en su simbología,  en la metáfora
(c)Raquel Ramírez
experimentada y por experimentar del día a día que llevamos a cuestas, a veces como una pesada losa, otras como un ramilletes de hilos pegados a las espaldas. Enseguida su poesía se sobrehilaba en la propuesta de Miguel Ángel Muñoz Sanjuan, en un dialogo constante donde percepciones, asimilaciones y perspectivas mantenían el ritmo adecuado para generar el interés preciso y no perder atención a sus respectivos discursos, diferentes sí, pero en cualquier caso cargados de conocimiento. En el ser y estar Miguel Ángel asumía al poeta, y la poesía no elevaba la voz; sus poemas, bien podrían sustentarse en el rumbo de quien escoge mantener la serenidad en medio de las aguas revueltas de la palabra. Como nuevos conceptos, como nuevos sentidos, sus textos nos recomponen de significados y fomentan espacios por descubrir aún, infinitos como universos, donde la calma es la misma lucha, de modo que podríamos entender el por qué no será llevado, por muchos remolinos que se presenten, al abismo del sin sentido, hacia donde no se quiere ir. La palabras tienen estas cosas, están ahí para quien las necesita.

Gsús Bonilla

jueves, 22 de mayo de 2014

JUAN CARLOS MESTRE


Poeta y artista visual nacido en Villafranca del Bierzo en 1957, es autor de Siete poemas escritos junto a la lluvia (1982); La visita de Safo (1983); Antífona del otoño en el Valle del Bierzo (Premio Adonáis, 1985; reeditado por Calambur en 2003 con un cd en el que el autor recita acompañado por Amancio Prada y otros músicos amigos); Las páginas del fuego (1987); La poesía ha caído en desgracia (Premio Jaime Gil de Biedma, 1992); La tumba de Keats (Premio Jaén de Poesía, 1999, escrito durante su estancia en Roma); El Universo está en la noche (2006, obra singular en la que recrea mitos y leyendas mesoamericanas); La casa roja (2008, Premio Nacio­nal de Poesía 2009); La visita de safo y otros poemas para despedir a Lennon (2011, en el que revisita y amplia su obra de juventud); y La bicicleta del panadero (2012, Premio de la crítica de poesía castellana). Una selección de su poesía fue recogida en Las estrellas para quien las trabaja (2007). Ha editado las antologías poéticas de Rafael Pérez Estrada, La palabra destino (2001) y de Rosamel del Valle, La visión comunicable (2001); y la novela de Enrique Gil y Carrasco, El señor de Bembibre (2004). Como artista visual, ha expuesto su obra gráfica y pictórica en Europa, EE.UU. y América Latina. Fue Mención de Honor en el Premio Nacional de Grabado de la Calcografía Nacional en 1999.

miércoles, 21 de mayo de 2014

CARTAS CONSULARES...

DÉCIMO TERCERA CARTA CONSULAR SOBRE LAS PALABRAS QUE UN DÍA PRONUNCIARÉ

El pájaro abrió entre su pecho las palabras.
Susurraba el plumón ante el hombre aterrado.
Ante el hombre engullido por su vergüenza.
Ese día perdieron su quietud las nubes
y la brisa prendida a sus alas
sangró como un último llanto de mariposa.
Todo fue extraño en esa tierra.
Gentes que hablaban igual que mi voz se pierde.
Manos que tomaban las cosas
como lo hace el miedo de los desesperados
cuando roba las frutas ajenas que ya podridas caen al suelo.
Todo era extraño y por ello normal.
Muchos más pájaros fueron cazados.
Numerosos atardeceres se dejaron secar.
Tú y yo de nuevo nos encontramos
ante el animal que dijo habernos sido antes:
como la misma ave con su misma lengua de aire.

Los muertos hablan antes de morir.
Pronuncian palabras como las que mi padre dijo,
como las que yo también un día pronunciaré.

Son la voz y la espada entre las manos,
son pan de padres ya muertos,
son hijos de padres presentes.

Palabras encendidas con la leche de los hombres,
silencios como la grasa de los árboles,
dolor y encuentro deseado,
temor y abrazo que nos desconoce.

Pero todos los muertos hablan antes de morir.
Así lo hizo mi padre.

De: Miguel Ángel Muñoz Sanjuán, en CARTAS CONSULARES
(Calambur, 2007)

martes, 20 de mayo de 2014

MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ SANJUÁN

Madrid, 1961. Es autor de los poemarios Una extraña tormenta (1992), Las fronteras (2001), Cartas consulares (2007) y Los dialectos del éxodo (2007). Ha sido incluido en Poesía Experimental Española (Antología incompleta) (2012). Fundó y dirigió la colección de poesía Abraxas (1989). Ha participado en diferentes ediciones de poesía, prosa y ensayo: e.e. cummings, Buffalo Bill ha muerto (Antología poética 1910-1962) (1996); R. Pérez Estrada, La palabra destino (2001); El universo está en la noche (2006), poesía, mitos y leyendas mesoamericanos; E. Gil y Carrasco, El señor de Bembibre (2004); y O. Mandelstam, Sobre la naturaleza de la palabra y otros ensayos (2005).

lunes, 19 de mayo de 2014

TESTIMONIO MARÍTIMO



Confieso, señor juez, que me dejé llevar por el rímel cremoso de sus pestañas. 
Que la carne es débil, al menos en mi caso, 
y que el húmedo sudor de sus axilas también me provocaron un deseo 
casi inconfesable de salitre. 
Confieso. Confieso que le rasgué por la mitad el código de barras.
Que sus gritos, a veces susurros, 
me invitaban a pensar en mirtos arrojados en paracaídas a pleamar.
Confieso que cuando cesaron, su silencio me condujo a las cárceles de los aserraderos
donde nacen por inercia las hormigas, esa clase de insectos civilizados que esperan cualquier cosa, hasta la muerte.
Confieso que en mitad de esas aliteraciones yo ojeaba anuncios publicitarios
en busca de un aspirador último modelo, gama alta,
que gimiera versos en los oídos de las azafatas de Iberia.
Bebí cerveza. La humillé circuncidando la sexta hoja del trébol de su jardín. Lo confieso.
Confieso, señor juez, que yo no la maté. Murió ella sola.
Una “s” se ha despegado de un verso y tres manchitas de acuarela verde se pasean
al albur de la palabra “talento”.
Sé que ese dato no tiene relevancia, pero necesitaba un recipiente de gotas.
Confieso, señor juez, que soy culpable.
Me acuso, señor juez, de haber violado el rastro de una ola.

De: Raquel Ramírez de Arellano

RAQUEL RAMÍREZ DE ARELLANO

Raquel Ramírez de Arellano nace en Madrid, el 6 de septiembre de 1975.
Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, ejerce desde el año 2000 como Profesora de Lengua castellana y Literatura en Educación Secundaria, en la Comunidad de Madrid.
Ha impartido talleres literarios en Centros Culturales y asociaciones vecinales del Municipio de Leganés.
En 1992 realizó una exposición de poemas en el CAMF (Centro de Atención a personas con discapacidad) de Leganés, titulada: De tu vuelo, un arte.
En la actualidad coordina el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil Ana Pelegrín de Acción Educativa, Movimiento de Renovación Pedagógica en el que participa activamente. También coordina el ciclo “Raros en la Biblioteca” que acoge a autores, ilustradores y otras personalidades pertenecientes al mundo de la cultura y la educación, en el CEIP Trabenco de Leganés.
Ha publicado artículos sobre promoción de la lectura y la escritura creativa en la Revista Lazarillo y sobre la defensa de la Educación pública en la Revista Educación y gestión.
También ha participado como colaboradora en la elaboración de materiales didácticos para la editorial SM.
En mayo o junio de 2014 va a publicar su primer poemario: Riego automático en la editorial Ártese quien pueda.

También ha participado con un texto en el libro homenaje al poeta Juan Carlos Mestre, Esa gente que soy y que conozco, publicado recientemente por el Ayuntamiento de Leganés. 

miércoles, 14 de mayo de 2014

SESIÓN XV/ Mayo 2014

Ciclo de poesía contemporánea en Vallecas: POéTIKAS en La esquina del Zorro. 
Sesión XV/ 09:05:2014.
20:00H. 
Con: Sonia Fides, Rosana Acquaroni e Hipólito García Fernández (Bolo). 

Recoger el testimonio de un tiempo maldito, como una declaración firmada del reo. Todos los delitos pueden ser resumidos en uno. Se escribe poesía nada más amanecer. Transcurre la mañana y en tu papel solo ha brotado una mujer desnuda, también un montón de niños jugando en el patio del recreo: llámalo cárcel, jaula o botella de cristal. Del golpe, siguen alrededor de la cabeza, estrellas y más pájaros; onomatopeyas de viejas historietas, la infancia a bocajarro, el olor a pólvora del primer amor, la atmósfera fría de las iglesias y un señor apalizado con los brazos en cruz. Escribes todo esto mientras el jefe de los gatos nos pasea por el huerto como un poema, colgamos de su mandíbula y bailamos extrañamente, como un títere flácido de paja seca. Los árboles frutales no salen de su asombro: manzanas, higos, ciruelas; recuerdan a una familia rara, enraizada en la ingle de quien les dio la vida; acuérdate de aquellos que abandonaron el nido por primavera, qué habrá sido de todos ellos. Tomas notas, no dejas de pensar en las abejas, que también han desaparecido. Hay flores extrañas en el jardín, pero no hay pájaros, e insistes que tampoco abejas. Todo es una gran mierda, quizá por ello el poeta ha mutado a mosca. Pensar en escribir una línea más, un solo verso, mejor hacer el amor con los renglones. Encontré tu cadáver poesía, en la comisaría del barrio y allí sigue, de cuerpo presente.
(c)Federico Romero

Ha llegado el mes de mayo y nos reconocemos nuevamente en otra sesión de POéTIKAS. Quince jornadas para la poesía en este espacio, resistiendo a los fríos del mismo modo que a los rigores del sol. Hoy estuvimos excepcionalmente acompañados. Muy contentos por un local acerado de barrio, que resiste la crisis a golpe de ingenio, la librería La esquina del zorro, en un viernes colmada de gente que venía a presenciar la ceremonia de la poesía, ese rito de la palabra que nos vincula y enlaza, y, que a la vez, nos desconecta y aísla; como una liturgia que cada una/o la vive o experimenta dentro de su característica. Esta vez el atractivo del verso lo traían consigo las poetas Sonia Fides, Rosana Acquaroni y el insólito Bolo, para sazonar, palabra tras palabra, la sesión número XV de este ciclo de poesía contemporánea en el barrio de Vallecas, vinculado ya a esta época catástrofe y singular que nos acompaña. De extrañeza y realidad también la poesía, a veces; como pueda parecer la poesía del poeta Ángel González, igualmente marcado por su tiempo. Con él, con sus “Glosas para Heráclito", dimos comienzo hoy: (4) Nada es lo mismo, nada permanece. Menos la Historia y la morcilla de mi tierra: se hacen las dos con sangre, se repiten.

ESE MONTÓN DE DUDAS LLAMADO ‘BOLO’

(c)Federico Romero
“Lo prometido es duda” ó “No te entiendo casi todo”: La creación de este original escribidor —pues llamarse poeta, para él, es como un transito: «Ya se te pasará», suele responder cuando alguien le afirma tal aseveración— nace de la necesidad de contar, de contarse, de contarnos; Hipólito García Fernández (Bolo), activista cultural, gestor y divulgador de la poesía en esta ciudad de Madrid, trabaja lo breve porque se cansa, dice, y dibuja monogramas en la hoja timbrada de la poesía; ejerce el texto mínimo e instruido y ama la ocurrencia tanto como el aforismo; el todo reducido, lo chico y lo pequeño, que es en definitiva lo que engloban sus réflex(i)ones, muchas de ellas de enorme calado; de la misma manera que se vierte en los  títulos de sus libros publicados, como por ejemplo: “Ese montón de dudas llamado chatarra” o “Rojo bastante”, como muestra de algunos de los más representativos; todos ellos cargados de píldoras con mucha ironía y, sobretodo, con un enorme sentido del humor: La verdad a partir de tres personas cambia. Teníamos en POéTIKAS ganas de traer a alguien como Bolo, que se expresara, dentro del ejercicio poético, con esa habilidad y cierta precisión y que puede definir la velocidad de ejecución en una pieza poética breve, al margen de métricas y retóricas; como algo que toma una nueva luz o un nuevo color en las propias palabras.

HINCAD EL CORAZÓN, ASOMAOS A LA VIDA
(c)Federico Romero

Celebraba Rosana el encuentro entre personas; festejaba POéTIKAS y expresaba la necesidad de espacios como éste, nuestro, ya de todas y de todos. Para conmemorarlo nos traía el ahora, “La discordia de los dóciles (Olifante, 2011)”, poesía cargada de tiempo presente. El último libro publicado que conocemos de ella. En él Rosana Acquaroni proclama el vosotros, la poesía para los nadie por derecho de naturaleza. Porque vendrá la muerte/volcará su cemento/ su turba desmedida/ y un corazón de insectos se adueñará de todo para siempre. En él la muerte se hace pública y por esta propiedad, que la distingue, merece que la pongamos en el centro de toda meditación: Hincad el corazón, asomaos a la vida, y veréis todo aquello que se esconde… Un deslegañado necesario para nuestros ojos, en estos días donde la muerte se transforma, e incluso se hace broma con ella. Luego, en su segunda intervención, hubo un poema que nos dejaba tiritando: “Tiempo de opacidad”, si bien al inicio del mismo (Tiempo de desencuentro…) podría contradecir el comienzo del apartado de ella en esta nota del viernes 9 de mayo, su apoteósico final: los labios que te miran/ mientras muerdes/  un pedazo de invierno en el fondo de un beso, haría  justicia a nuestro sentir.

DEBAJO DE CADA CUERPO HAY UN INFIERNO

(c)Federico Romero
En Vallecas tenemos la fortuna de contar con una poeta con estilo, que tiene en sus obras el carácter propio de quien hace de la constancia su exclusivo sello, y es en esa perseverancia donde residen los apelativos con los que podemos adjetivar la obra de Sonia Fides; si hay otros, todos tienen que ver con el trabajo y el esfuerzo, con la brega en la gimnasia del escritor, no en vano Sonia se maneja con acierto, tanto en narrativa como en poesía; las lecturas, que me consta que acumula, capacitan con fluidez sus libros publicados. Fue ella quien decididamente quiso leer en último lugar, y desde ahí ofrecernos la originalidad de su poesía, basada en detalles y distintivos que rozan los sofisticado pero que sin embargo entroncan perfectamente con el hecho espontáneo de la sencillez. La lectura de Sonia nos traería, además de algún que otro inédito como “Hay un hombre sin sueño en New York”, una selección de “Mi vida con Julio Verne”; libro de poemas publicado en 2013, que te puede trasladar a esa tiniebla, donde la tierra bien pudiera ser un pozo negro y la sinrazón el asomarse, para dejarnos caer; aunque en el horror de la caída siembre quede la esperanza de que alargue una mano hacia nosotros, bien de su brocal, bien desde su profundidad; para salvarnos o terminarnos de tragar: Debajo de cada cuerpo hay un infierno, dice uno de los versos en un poema de este libro; en el que además llama la atención el que no aparece un sólo título más allá del que haga parte de estructura, quizá a modo de necesidad; sin embargo esta autora hace del encabezado de sus poemas un propio poema, es decir solo con el título ellos mismos funcionarían perfectamente, y así se puede comprobar en anteriores obras, sirva de ejemplo la mayoría de los que aparecen en su libro de poemas “Electra se quita el luto”. 

Aguardamos a que mayo siga su ritmo, el final del mes se presenta intenso, con feria del libro incluida; esta primera parte de este ciclo de poesía contemporánea también ultima sus jornadas, que darán fin la primera semana de julio, para luego retomarlo en el mes de septiembre, y aunque no es hora de  hacer inventarios (ni hay por qué), ni sacar conclusiones, lo cierto es que como experiencia, más allá de la positividad de estos encuentros, ha superado todas la expectativas iniciales. Mientras tanto para terminar este mes, el viernes 23 de mayo tendremos con nosotros un nuevo POéTIKAS, tan sugestivo como los anteriores, y para ello contaremos con la presencia de la poeta Raquel Ramírez de Arellano y los poetas Miguel Ángel Muñoz Sanjuán y Juan Carlos Mestre; ya sabéis, aunque no nos cansamos de repetirlo, que las puertas están abiertas. Os esperamos.


Gsús Bonilla

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